Blanco: "Milos aún tiene mucho que aprender y madurar, y eso es lo que le hace tan bueno"

El extenista español Galo Blanco es el entrenador, desde septiembre de 2010, de uno de los tenistas que mayor futuro tienen en el circuito de la ATP, el canadiense Milos Raonic. En tan solo su primer año en el Tour ha logrado situarse cerca del Top 20, gracias a la buena labor de Blanco.

 

 

Usted decidió colgar la raqueta en 2006, tras once temporadas en activo, y desde finales del año pasado reaparece en el circuito como entrenador de Milos Raonic, ¿cómo surgió su relación? 

Yo me retire en 2006,y después de unos meses parado meditando que hacer, empecé a viajar con Feliciano López durante seis meses. Después de este periodo, estuve trabajando dos años y medio en el CTNatació Sant Cugat como director de la escuela de tenis, hasta que a mediados de 2009 me llamó Marcel Granollers para empezar a trabajar con él. Al acabar dicha temporada, la Federación de Tenis de Canada me ofreció llevar a Steven Diez, jugador junior que hasta ese momento había jugado representando a España. En Marzo de 2010 Steven fue convocado para una eliminatoria de Copa Davis en Colombia y ahí es la primera vez que coincidí con Milos. En Septiembre de ese mismo año, Tennis Canada me pidió si podía trabajar con Milos y, desde ahí, hasta ahora.

¿Esperaban tener una progresión tan rápida, logrando tan buenos resultados a principios de temporada? 

Tan rápida, seguro que no. Pero tan buena como la ha tenido, pese a la operación de cadera, sí me la esperaba.

Empezaron fuera del Top 100 el año y ya están cerca del Top 20, ¿cuál es el objetivo que se han marcado de cara a la próxima temporada? 

Tanto a mí como a él nos gusta marcarnos objetivos a corto plazo, día a día, que ha sido como lo hemos hecho hasta ahora. Mañana tienes que ser mejor que hoy.

Imagino que su experiencia como jugador profesional le sirve de mucha ayuda a la hora de entrenar y dar consejos, pero ¿cómo lleva entrenar con un jugador cuyo tenis es opuesto al que usted tenia?. Es decir, un gran servicio, le gusta jugar más en las pistas rápidas....

Está claro que ayuda. Yo como jugador he vivido todo lo que él está viviendo ahora, y yo cometí muchísimos errores que trato que él no cometa. Por muy opuesto que su juego sea al mío cuando jugaba, no significa que no le pueda aportar cosas positivas. Seguramente lo que le puedo aportar es tener mucha más consistencia en su juego y aprender a sufrir más en la pista, pero sin olvidar cuales son sus armas que, a fin de cuentas, es con las que ganara los partidos.

Entiendo que también habrá encontrado diferencias en el tenis que se practicaba cuando usted jugaba y el que se hace ahora 

Ahora el tenis es mas físico. Quizás en mi época era un poquito más táctico, pero es evidente que todo evoluciona, raquetas, superficies, bolas. Eso es lo bonito del tenis.

¿Es difícil trabajar con un jugador de 20 años?, o Raonic tiene las cosas muy claras y sabe lo que quiere 

Yo creo que es más bonito y divertido, ya que le puedes aportar muchas cosas, no solo la experiencia. Un jugador de 20 años, hoy en día, no es igual o lo suficiente maduro como hace 15 o 20 años, ojo, menos en algunas excepciones. ¿Cuántos chicos entre los 100 primeros del mundo tienen 20 o menos años?. Si miras 15 o 20 años atrás habían muchos más. En el caso de Milos, tiene muy claro lo que quiere, pero es evidente que aún tiene mucho que aprender y madurar, y eso es lo que lo hace tan bueno. Está donde está en el ranking y aún tiene muchísimo que aprender.

Raonic es muy joven, ¿le ve con potencial para llegar a ser número uno del mundo? 

Numero uno son palabras mayores. Primero que se meta top 10 y luego ya hablaremos

¿Qué es lo que tendría que mejorar para entrar en el Top Ten? 

Muchísimas cosas, pero de momento su mentalidad, aprender a aceptar un poco más las cosas. Cuando eres tan bueno, además de muy competitivo, muchas veces te exiges la perfección y eso te hace que por culpa de tu carácter no avances.

A principios de temporada tenía dudas de como se desenvolvería su pupilo en la tierra batida, hizo buenos partidos hasta el torneo de Estoril, ahí se retiró y ya no logró ganar un partido más en esta superficie, ¿cuál fue el problema? 

Problema ninguno, bendito problema. En su primera temporada en el Tour, la primera parte del año fue increíble, tanto en rápida como en tierra, superficie en la que nunca había jugado un torneo profesional hasta Montecarlo. Ese esfuerzo que tuvo que hacer, no solo físico si no mental, traspasó los limites, y eso fue cuando acabó Estoril. Después de Roland Garros  tuvo un parón antes de la hierba que fue cuando se cayó en Wimbledon y le tuvieron que operar la cadera. Una pena porque auguraba una segunda parte de año muy buena, pero así es el tenis.

¿Cómo es la relación que tienen fuera de las pistas? 

Excelente. Somos dos amigos que sabemos separar cuando hay que ser entrenador y cuando ser amigo.

En cuanto a usted, ¿le costó mucho decidirse para entrenar al canadiense?, ¿no tuvo pereza de volver a viajar por el circuito nuevamente? 

Costarme no, ya que cuando una Federación como la canadiense está dispuesta a apostar lo que sea por tener jugadores en el futuro, te da una confianza extrema el hecho de que cuenten contigo como uno de los que tienen que llevar a cabo ese proyecto. Si me diera pereza, no lo haría. Lo único que me da pereza, a veces, es estar lejos de mi familia y no poder ver a mi hija todo lo que quisiera.

Como tenista profesional llegó a ser 40 del mundo, se impuso en San Marino y llegó a la final de Acapulco, ¿qué momento de su carrera recuerda de un modo más especial?

Quizás en el 97 cuando hice cuartos de final de Roland Garros con 20 años, y me dí cuenta de que podía ser un gran jugador.

Nos podría decir alguna anécdota divertida o hecho curioso que le pasara como profesional y otra que le haya pasado ahora como entrenador 

Ahora mismo no me viene ninguna a la cabeza, pero seguro que muchísimas y como entrenador, alguna que otra.

 

Para terminar diez preguntas cortas:

1. Partido que recuerda con más orgullo: Ganarle a Rafter 7-6 en el quinto set en la central del US Open, después de que hubiera ganado dos años seguidos, y sacarme “la espinita” de cuando me ganó en cuartos de Roland Garros.

2. Peor partido que jugó: No me acuerdo

3. Manías en la competición: Podría escribir un libro

4. Cómo se concentraba antes de un partido: No tenía una manera especial de concentrarme, me gustaba estar tranquilo con mi equipo.

5. Rival al que no le gustaba medirse: Albert Costa, creo que nunca lo gané

6. Mejor derecha del circuito: Federer

7. Mejor revés: Djokovic

8. Mejor saque: Raonic, está claro 

9. Rival más completo: En mi época Agassi, ahora Federer

10. Amigos dentro del circuito: Albert Costa, Carlos Costa, Carlos Moya, Fernando Vicente, y muchos otros que tampoco quiero poner, porque seguro me dejaría a alguno y no sería justo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

master1000.es  |  webmaster1000@hotmail.es